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La Historia de Phase II

[ 1 Nov 2013 | Por: Guillermo Calderón | No hay comentarios ]

Otra estupenda entrada de la página de Nick Ottens The Forgotten Star Trek. En este caso la historia de Phase II, la serie llamada a continuar la senda abierta por Star Trek, la Serie Original y que acabó…

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Póster de Star Trek , la película con la Enterprise de Phase II

Ya en tiempos de la tercera temporada de la serie original, Roddenberry había hablado de rodar una película. En la Convención de Ciencia Ficción de 1968 celebrada en Oakland, California, arrancó aplausos entusiastas cuando contó a un público entregado sus planes de rodar una precuela de la serie original, en donde contaría la historia de cómo Kirk y su tripulación se encuentran en la Academia de la Flota Estelar. Al menos durante ese fin de semana se mantuvo la ilusión de una próxima película. Pero al martes siguiente Roddenberry puso los pies en la tierra y eso supuso que tuviéramos que esperar diez años para que la primera película viera la luz.

Sin embargo, la idea de una película se mantuvo en Roddenberry durante toda esa década y algunas veces estuvo muy cerca de hacerse realidad, tan solo el caprichoso modo de tomar decisiones de Hollywood impidió que se llevara a cabo. En la primavera de 1975 Paramount llegó a un acuerdo con Roddenberry para escribir un guión para una película de bajo presupuesto, dos o tres millones de dólares solamente.

Shatner volvería a Star Trek pero su caché para el epidodio piloto y para los trece primeros capítulos eran tan altos que Paramount dudó de que la serie contara con su presencia. Los planes de contingencia preveís una serie de breves apariciones de Kirk por un suledo bastante menor, o incluso hacer desaparcer el ersonaje de Kirk con lo que no habría que pagarle nada. para esta última posibilidad se creó un nuevo personaje; el comandante Will Decker.

Shatner volvería a Star Trek pero su caché para el epidodio piloto y para los trece primeros capítulos eran tan altos que Paramount dudó de que la serie contara con su presencia. Los planes de contingencia preveían una serie de breves apariciones de Kirk por un suledo bastante menor, o incluso hacer desaparcer el personaje de Kirk con lo que no habría que pagarle nada. para soslayar esta última posibilidad se creó un nuevo personaje; el comandante Will Decker.

Durante cinco años intentó Paramount poner en pie el proyecto de una nueva Star Trek. En 1977 canceló ‘Planet of The Titans’ antes de que empezara, después anunciaron Star Trek Phase II, sin embargo, en una vuelta de tuerca más, en marzo de 1978 anunciaron que dejaban la producción de Phase II para producir Star Trek. The Motion Picture. Robert Goodwin, productor de Phase II, declaró que desgraciadamente el destino de Star Trek había girado hacia el lado correcto por tan sólo un instante.

Pero volvamos al principio; Star Trek: Phase II fue oficialmente anunciada en Julio de 1977. Paramount celebró una rueda de prensa en la que reveló los planes de la compañía para lanzar una cuarta red de televisión. La ventaja de tener su propia red era obvia; eliminaban al intermediario. Como proveedor de contenidos para otros canales, Paramount sólo producía series, daba los derechos a una cadena, normalmente a pérdida, veían como esta cadena vendía a los anunciantes la serie a un precio mucho mayor y tan sólo vería algo de beneficios cuando esta serie fuera sindicada (vendida) a terceros canales para su reposición.

Pero en el caso de la venta de derechos a una cadena de la misma compañía, todo el valor añadido y los ingresos quedarían en familia. Esto ofrecía la embriagadora posibilidad de que la serie pudiera romper pronto sin la larga espera hasta la sindicación. Y la sindicación vendría después, con su fuente inagotable de ingresos, como demostraban año tras año las “79 joyas de la Paramount”, que eran por supuesto, los 79 episodios de la Serie Original. Esto nos lleva a la segunda parte de aquella rueda de prensa de junio.

En 1977, a diferencia de mediados de los sesenta, se tenía ya muy en cuenta la edad de los televidentes en la búsqueda de audiencia y de anunciantes para los programas televisivos,. Si una cadena podía garantizarse la audiencia masculina joven, desde los 18 a los 31, los anunciantes estaban en disposición de pagar un precio más alto por emitir anuncios en esas cadenas. La edad de la población, precisamente esa franja de a población masculina, que veía la continua reposición de los episodios de Star Trek probó que la serie era capaz de atrapar a esa parte importante de la audiencia.

David Gautreaux como el nuevo oficial científico vulcano, Xon, pretendía sustituir a Spock que no estaba muy claro si volvería para la nueva serie.  Roddenberry lanzó el anzuelo a Nimoy, aparecería en el capítulo piloto y en dos capítulos más. Si lo hizo a sabiendas de que Nimoy se negaría por considerarlo poca cosa o si lo hizo así porque sabía que Nimoy intentaría ayudar a la nueva serie pero sin el compromiso de dedicación completa no lo sabremos nunca, el caso es que Nimoy se negó rotundamente.

David Gautreaux como el nuevo oficial científico vulcano, Xon, pretendía sustituir a Spock, que no estaba muy claro si volvería para la nueva serie. Roddenberry lanzó el anzuelo a Nimoy, aparecería en el capítulo piloto y en dos capítulos más. Si lo hizo a sabiendas de que Nimoy se negaría por considerarlo poca cosa o si lo hizo así porque sabía que Nimoy intentaría ayudar a la nueva serie pero sin el compromiso de dedicación completa no lo sabremos nunca, el caso es que Nimoy se negó rotundamente.

Por lo tanto, una nueva serie de Star trek para la televisión sería el gancho del nuevo canal de Paramount. Star Trek Phase II fue oficialmente anunciada. Una película para la televisión de dos horas daría el pistoletazo de salida en febrero de 1978 y cada semana un capítulo de una hora entre las ocho y las nueve de la noche. El espacio entre las 9 y las 11 lo ocuparía una película original de Paramount para la televisión, treinta en el primer año, a los que se añadirían, si fuera necesario, películas clásicas del inmenso archivo de éxitos de Paramount. Roddenberry estaba extasiado. Después de cinco años de conversaciones que no llegaban a ninguna parte y fallidas películas, todas las piezas encajaban por fin. Era la hora de en encender las luces y reunir de nuevo a su grupo.

Algunos de ellos ya estaban en su lugar: Muy arriba en el escalafón estaba Gary Nardino el ejecutivo al cargo del día a día del desarrollo de los proyectos para el nuevo canal. Supervisando las treinta películas que Paramount iba a producir estaba Robert H. Goodwin. Roddenberry sabía que necesitaba un productor potente para Phase II, alguien versado en los requerimientos técnicos que una buena serie conlleva y decidió que fuera Goodwin el productor de Phase II. Inicialmente Goodwing fue reacio a dejar la producción de las treinta películas que Paramount pensaba realizar, además no estaba familiarizado con el universo de Star Trek. Pero conforme fue viendo los capítulos que diariamente se proyectaban para que el equipo de producción los viera, fue desarrollando un gran aprecio por la serie, lo que se plasmó en valiosas aportaciones al desarrollo de los guiones. Goodwin sería el responsable de los aspectos técnicos de la serie. En el lado creativo, Roddenberry fichó como segundo productor a un afamado novelista y guionista; Harold Livingston.

Las historias de esta nueva serie serían más audaces que las de la anterior. En marzo de 1978 Roddenberry contaba a Starlog: “La audiencia está preparada para ver sexo, religión y política, y cosas que nunca habíamos hecho antes”. Incluso recalcó particularmente que el nacionalismo creciente en el mundo podía ser una potencial fuente de inspiración para los episodios….

Persis Khanbbatta es Ilia

Persis Khanbbatta es Ilia

‘En vez de ir hacia un único mundo, estos diez últimos años hemos visto como una nación tras otra se han hecho independientes, mientras que otras han caído bajo el yugo de un dictador. Nuestro mundo se ha convertido en un tablero de ajedrez en el que la gente se pelea por las creencias y por las diferencias entres los distintos sistemas políticos. Queremos plasmar la idea de que en este planeta, a pesar de nuestras diferencias somos de la misma especie’

No veo la forma de hacer Star Trek sin abordar la necesidad del hombre de viajar al espacio en el siglo XX, llegar más allá de Júpiter. Creo que todas estas cosas, incluidos los cultos a las religiones, debemos abordarlas, buscar sus significados y si podemos, sus raíces, sean buenas o malas.

Un miembro del equipo final de Roddenberry que llegó a última hora, era un viejo amigo que ya estaba trabajando para Paramount, en la oficina justo encima de la suya, Matt Jefferies, el director artístico de la Serie Original. En ese justo momento era el director artístico de La Casa de la Pradera de Michael Landon y no quería renunciar a su puesto para darle la oportunidad a una serie de la que sólo estaban encargados trece episodios.

Sin embargo, Roddenberry se mantuvo firme con la idea que sólo Jefferies podía actualizar el Enterprise, y que con las bendiciones de Landon se añadiría al equipo en calidad de consejero técnico. Landon por su parte dejó claro que si el trabajo en Phase II se interponía en el de La Casa de la Pradera, Jefferies tendría que decidir en cual serie querría quedarse porque no sería capaz de llevar las dos series. De manera que, como Phase II comenzaba su producción, Jefferies recomendó a su buen amigo, Joe Jennings, como nuevo director artístico de Star Trek.

Un mes después del anuncio del retorno de Star Trek, la fase de preproducción había comenzado en serio. Una nueva Enterprise había sido diseñada y estaba siendo construida. El director de arte Joe Jennings estaba supervisando un departamento de arte que incluía al diseñador de decorados Lew Splittsberger, al artista gráfico Lee Cole y al asistente del director artístico John Cartwright (Mike Minor que ya trabajó en Star Trek se uniría un poco más tarde). El diseñador de vestuarios William Ware Theiss había recuperado sus viejos patrones y estaba rebuscando en viejos almacenes vestuario de diez años antes. Unos nuevos phaser de aluminio se estaban construyendo siguiendo los viejos diseños de madera y plástico, algunos con luces destellantes y con baterías desechables.

Planos de los nuevos phasers, mucho más elaborados.

Planos de los nuevos phasers, mucho más elaborados.

Al mismo tiempo fueron apareciendo los primeros textos para la serie. Arthur Heineman tenía un borrador aceptado por Harold Livingston de una historia que nunca sería desarrollada. Y el 25 de julio Alan Dean Foster, un joven escritor de ciencia ficción que conoció Roddenberry por la adaptación, con bastante éxito, de la serie animada a unos libros llamados Star Trek Log, consiguió que se le diera la tarea de escribir una historia con la opción de escribir el guión. La premisa que él debía desarrollar estaba inspirada en parte en una historia que Roddenberry tenía reservada para una serie que nunca se hizo: Génesis II. La historia se llamaba “Robot´s Return”, la versión de Foster se llamaría “In Thy Image”

Menos de una semana tardó Foster en escribir la historia a la que añadió una sugerencia de algo que nunca se había hecho antes; una amenaza a la tierra. Excepto en la ilusoria visita del capitán Pike a Mojave en ‘The Cage’, la Tierra del siglo XXIII nunca había aparecido en un episodio de Star Trek. Así que al igual que la historia de Foster estaba dando vueltas alrededor de los miembros del equipo de producción, era obvio que si la tierra estaba amenazada, era perfectamente entendible que el Enterprise debería estar cerca, justo en la órbita de la Tierra, precisamente porque estaba terminando de ser remodelada….

Aunque varios argumentos estaban siendo desarrollados, el consenso favoreció rápidamente a Foster para el episodio piloto de Phase II. Con revisiones, por supuesto. Se fijó una reunión para el tres de agosto a la que estaban convocados Goodwin, Livingston, y Roddenberry, así como Michael Eisner, Jeffrey Katzenberg y Arthur Fellows. En la reunión Goodwin explicó con todo lujo de detalles el argumento de ‘In Thy Image’ esperando que Eisner diera su bendición al episodio piloto.

Pero la reunión no se desarrolló de la manera que los implicados en Phase II hubiesen esperado. Eisner estaba entusiasmado con las posibilidades de “In thy Image” pero tras la exposición de Goodwin, todo se precipitó. Según cuenta él mismo Goodwin, Eisner dijo dando una fuerte palmada en la mesa: ”Hemos estado cinco años esperando por una película y aquí la tenemos” Menos de un mes después del anuncio de la puesta en marcha de Phase II se anunció su cancelación, sin que se hubiera construido un decorado, ni escrito un guión ni fuese filmado un solo fotograma.

Star Trek iba a ser una película. La única pega era que nadie en la reunión pudo hablar de ello. Una película es un producto más complejo que una serie por lo tanto todo tendía que ser rehecho; los contratos con los actores, productores, con Roddenberry. Los presupuestos tendrían que recalcularse, los expertos de Paramount debería estimar los costes de producción y distribución de la película y cuanto podrían ganar con ella.

Así que si alguien anunciaba una nueva producción de Star Trek y dos meses más tarde los acuerdos no se llevaban a cabo, Paramount podía enfrentarse de nuevo a un momento difícil y Star Trek sería percibida con un producto tres veces fracasado Phase II estaba muerta pero su cadáver no paró de retorcerse hasta cinco o seis meses después.

Hasta entonces un brillante grupo de hombres y mujeres se habían dedicado a crear una serie de la que ellos y millones de fan estuvieran orgullosos, nunca supieron que el estudio no tuvo nunca gran interés en realizarla. Desde el punto de vista del estudio, los guiones serían útiles después del estreno de la película, cuando Paramount llevaría de nuevo a Star Trek a sus raíces televisivas. Los decorados, las maquetas y las miniaturas podrían ser utilizados en la película igualmente. El argumento de “In Thy Image” necesitaría un refinamiento para convertirlo en un guión de cine. Todo el trabajo que podría haberse realizado para Phase II fue poco a poco engullido por la voracidad del agujero negro que suponía la realización de la película.

Cuando Roddenberry entregó el guión para la película ‘The God Thing’, Barry Diller lo rechazó y le pidió que hiciera otro. Al mismo tiempo el estudio invitó a escritores como Robert Sivelberg, Harlan Ellison e incluso al veterano en Star Trek John D.F. Black para elaborar una historia. Por otro lado Roddenberry escribió otro guión en colaboración con otro escritor Jon Povill, que también fue rechazado. Pero a pesar de estos problemas el interés del estudio en hacer la película siguió creciendo sin parar…

From Reeves-Stevens, J. & G., Star Trek Phase II — The Lost Series (1997)

Traducido por Guillermo Calderón.

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Autor: Guillermo Calderón

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